Giro en el mercado móvil: AT&T vende su operación en México y 20 millones de líneas cambian de dueño

Tu línea no cambia de número, pero sí de dueño. AT&T México —el segundo operador móvil del país, con alrededor de 20 millones de líneas y una participación cercana al 15% del mercado— acordó traspasar su operación a Totalplay, la firma de telecomunicaciones controlada por el empresario Ricardo Salinas Pliego. El anuncio se realizó en el cuarto trimestre de 2025 y la operación queda sujeta a las autorizaciones de las autoridades mexicanas, un trámite que puede extenderse meses y que definirá las condiciones finales para el usuario.
El contexto no es menor: México supera las 130 millones de líneas móviles y el negocio sigue dominado por Telcel, con una cuota superior al 60%. Quien compre AT&T México no solo hereda clientes: hereda espectro radioeléctrico, contratos de arrendamiento de infraestructura y la obligación —legal y comercial— de sostener una red que exige inversión constante en un mercado donde los márgenes son delgados y la competencia feroz.
Un regreso con guion: de Iusacell a AT&T y de vuelta
La historia tiene un giro casi literario. En 2014, Grupo Salinas vendió Iusacell a AT&T; un año después, la estadounidense sumó Nextel México y edificó sobre esos cimientos su apuesta nacional. Once años más tarde, el movimiento se invierte y el comprador es una empresa del mismo grupo que vendió el origen de todo. Para AT&T, la salida cierra un ciclo incómodo: su filial mexicana nunca entregó los rendimientos que su matriz esperaba y dejó de figurar entre las prioridades de inversión de la compañía.
El monto de la transacción no fue revelado por ninguna de las partes, un silencio que en sí mismo es un dato: en operaciones de este tamaño, la cifra se publica cuando halaga a alguien. Ni AT&T ni Totalplay han precisado el valor, la estructura de pago ni los compromisos de inversión asociados al traspaso.
Tu contrato, tu número y tu equipo financiado
Para el usuario, la pregunta real es más terrenal: ¿me suben la mensualidad? ¿puedo irme sin penalización? ¿sigo pagando el celular a plazos? La regla general es que la operación no borra contratos. Quien asume la concesión asume también las condiciones vigentes: plan, precio, vigencia y saldo del equipo financiado. Tu número es tuyo y la portabilidad sigue disponible en cualquier momento, pero conviene revisar la letra chica del contrato de adhesión y conservar comprobantes de pago y estados de cuenta anteriores al traspaso.
“El traspaso no implica cambio de número para los clientes, quienes conservarán la continuidad del servicio y las condiciones de sus contratos vigentes durante el proceso de autorización.” — Extracto del comunicado conjunto con el que las empresas anunciaron el acuerdo, sin precisar montos ni calendario.
Traducción práctica: nadie puede prometerte que el precio de tu plan será idéntico para siempre, pero tampoco puede modificarlo de forma unilateral mientras el contrato siga vigente. Ante cualquier ajuste, exige notificación formal y considera la portabilidad como moneda de cambio.
5G: la promesa que se hereda con letra chica
Aquí conviene desconfiar del marketing. La red 5G de AT&T México —desplegada desde 2022 y anunciada por la compañía en más de 100 ciudades— es, en la práctica, una capa de velocidad sobre zonas metropolitanas concretas, no una cobertura nacional garantizada. Lo que se hereda no es la cobertura, sino el espectro y la obligación de invertir para sostenerla. Si el nuevo dueño decide apretar el gasto de capital, el 5G se estanca y la factura la pagan los usuarios con promesas de velocidad que nunca llegan.
Lo que el usuario debe hacer desde ahora
Primero, descarga y guarda tus contratos y comprobantes. Segundo, revisa si tienes equipo financiado: ese saldo viaja con la operación. Tercero, vigila tu factura en los próximos tres ciclos de pago; cualquier cargo nuevo debe estar justificado. Cuarto, si el servicio se degrada, la portabilidad es tu palanca real y no requiere permiso del operador saliente. El traspaso tomará meses en resolverse, pero la relación comercial que tienes hoy ya está en manos de otra empresa.
